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Pablo Lorente

Lo importante

En la mayoría de las ocasiones, y en palabras del humorista Louie C.K.: “problema de hombre blanco”. Así, y en versión de “hombre blanco”, es decir occidental, el ser humano es tan complejo que cada uno define lo que es importante: la pareja, tener un buen coche, un pisito en la costa para ir de vacaciones, los amigos, comer chuletón de vez en cuando, que nuestro equipo de fútbol gane muchos partidos, un buen trabajo… yo qué sé.

Sin embargo, debajo de todo ese barniz hay cosas mucho más importantes como la salud, que no te corten la cabeza por tener la piel clarita, que no te disparen por tener la piel oscura y, al parecer y ante todas las cosas, el valor más democrático de la historia de la humanidad: el dinero.

Estos días ha aparecido la noticia de que un 34% de la población gana una media de 645 euros al mes, esto es (según datos de la Agencia Tributaria), unos 6 millones de personas. Es decir, que estos trabajadores, en 14 pagas ganan 9.034 euros al año.

A menudo, para que mis alumnos vean la importancia de tener estudios (aunque ya no tengo claro de que haya una relación causa-efecto entre tener estudios y conseguir, por consiguiente, mayores ingresos en el futuro) echamos algunas cuentas muy por encima. Veamos, a 650 pavos le quitamos 100 de letra del coche, 50 de teléfono e internet, 300 de hipoteca, 150 de luz-agua, 150 de comer, 50 para salir a tomar muy poca cosa, 50 de gasolina, 50 para ropa o calzado o lo que sea. A ver, calculadora en mano: ya hemos gastado 900 euros, huy, huy, huy. ¡Qué liada!

En una versión presupuestaria menos pedestre, si tenemos en cuenta que, según el INE, en los presupuestos familiares el gasto medio por persona en el año 2013 fue de 10.695 euros y comparamos con los ingresos del 34% de los trabajadores de España, vemos que algo no funciona, y esto sí es importante.

Oigo a los políticos hablando de cosas importantes, supongo, para alguien que vive en un mundo ideal de chóferes y dietas y tarjetas para lo que sea. Así que estos se refieren a independencias, a Estados Federales, a macroeconomía, a acuerdos contra la corrupción (esa es buenísima), los oigo, sumo un sujeto y un predicado y, gramaticalmente al menos, entiendo lo que dicen, pero, ¿es eso lo importante? Me da que no.

 

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